Un encuentro con el Profesor Rodríguez Braun

El artículo del encuentro con Carlos Rodríguez Braun: radio, pensamiento crítico y una charla sobre Adam Smith, economía e historia en el pódcast de Herodotus.

RGS

2/25/20264 min read

Profesor Rodríguez Braun en una imagen realizada por Carlos Pascual
Profesor Rodríguez Braun en una imagen realizada por Carlos Pascual

Desde hace años la radio ha pasado a formar una parte muy importante de mi rutina. Me he criado en una familia donde siempre, en el desayuno, de camino al colegio y en otros momentos del día a día, de fondo la radio estaba puesta. No obstante, nunca terminaba de escucharla: simplemente la oía.

Por supuesto, estar expuesto tanto tiempo a la radio hacía que ciertas voces me llamaran la atención, como la de Fernando Ónega, que cuando intervenía no podía evitar manifestar a todos los ahí presentes cuánto me gustaba su elegante forma de hablar. A pesar de ello, no terminaba de escuchar; simplemente oía.

Durante mi adolescencia empezó a crecer en mí una conciencia de la importancia de estar informado, de lo divertido que era tener criterio propio y envalentonarse para llevar la contraria a tus mayores porque habías leído un artículo y sentías que tenías potestad y conocimiento suficiente como para darles una leccioncita. Sin embargo, la radio seguía ocupando un plano absolutamente secundario en mi vida.

Tuve que cruzar el Atlántico durante seis meses, en mi tercer año de universidad, para comenzar a escuchar —esta vez de verdad— la radio. En general, siempre tenía planes o viajes y eso me hacía vivir acelerado. Quizás precisamente por eso, empecé a apreciar mucho más los momentos que tenía para estar conmigo mismo. Algo que hay que empezar a hacer poco a poco, porque puede llegar a ser abrumador estar tú solo con tus pensamientos y tus inquietudes.

Fue entonces cuando, cansado de la música de mis cientos de playlists en Spotify, me metí en la sección de podcasts y descubrí que ahí podía escuchar algunos de esos programas que durante tantos años había tenido de fondo, pero que no había escuchado. Ese sencillo gesto marcó el inicio de una relación con la radio que sigue viva hasta hoy.

No paraba de sorprenderme la cantidad de espacios que podía tener un solo programa, la variedad de expertos y personas interesantes que traían a diario y, también, la compañía que la radio hacía en aquellas noches en las que cuesta más dormir y no sabes muy bien qué hacer. La radio dejó de ser ruido ambiental para convertirse en conversación, en reflexión y, en cierto modo, en refugio.

Poco a poco pasó a formar parte de mi vida. Incluso en mi primer trabajo, a partir de las 19:00, varios compañeros sabían que no podían contar conmigo para tomar café porque empezaba un programa que me gustaba y que, efectivamente, me hacía compañía en esas noches largas de oficina.

Entre esos programas, La Brújula y Más de Uno en Onda Cero son de los que más frecuento. Y en ambos hay un denominador común en varios de sus espacios: Carlos Rodríguez Braun.

Carlos Rodríguez Braun tiene algo que, en mi opinión, es cada vez más escaso: la capacidad de explicar ideas complejas con claridad, serenidad y elegancia intelectual sin necesidad de estridencias. Escucharle es asistir a una lección de economía, sí, pero también de estilo. Con rigor, con humor fino y con una cultura histórica admirable, es capaz de desmontar tópicos profundamente arraigados sin levantar la voz. Y eso, en los tiempos que corren, no es poca cosa.

Tuve la suerte de conocerle por primera vez el día en que me aventuré a ir —solo— a la presentación del poemario de su compañero de La España que madruga, Daniel Ramírez García-Mina. Desde entonces siempre le tuve en mente para grabar un episodio sobre algún tema histórico vinculado con la economía.

Me cuesta aún creer que cuando voy de camino al trabajo escuchando al profesor en Más de Uno o el episodio de la noche anterior de La Brújula, haya tenido la enorme fortuna de poder charlar con él y entrevistarle. Y, sobre todo, haber podido hacerlo sobre un personaje tremendamente desconocido: Adam Smith.

Porque sí, la mayoría pensamos que conocemos a Adam Smith. Lo reducimos a una metáfora —la famosa “mano invisible”— y a una caricatura del liberalismo económico. Pero estamos equivocados. Smith fue, ante todo, un filósofo moral. Un pensador preocupado por la empatía, por la justicia, por las normas sociales que permiten la convivencia. Un autor mucho más rico, complejo y humano de lo que a veces se nos presenta.

En este episodio hemos querido precisamente eso: ir más allá del tópico. Entender el en el que escribió, los debates intelectuales de su tiempo, la profundidad de su pensamiento y la enorme influencia que ha tenido —para bien y para mal interpretado— en los últimos dos siglos.

Para mí, este episodio tiene algo especial. No solo por el invitado, sino porque simboliza ese tránsito personal del que hablaba al principio: de oír la radio a escucharla; de consumir contenidos a intentar crearlos; de admirar voces a poder dialogar con ellas.

Si la historia es, como decimos siempre en La Voz de Heródoto, la mejor maestra que tenemos, la conversación es el mejor método para aprenderla. Y pocas conversaciones podían ilusionarme más que esta.

Ojalá disfrutéis este episodio tanto como yo disfruté grabándolo. Porque si algo me ha enseñado la radio —y profesores como Carlos Rodríguez Braun— es que pensar merece la pena. Y escuchar, todavía más.

Rodríguez Braun en una conferencia en Almassora (Fotos: Carlos Pascual) | Imagen obtenida de alicanteplaza.es

EP 12: ¿Quién fue adam smith?
con el profesor carlos rodríguez braun

Conversación con Carlos Rodríguez Braun sobre quién fue realmente Adam Smith, más allá del mito del “padre del capitalismo”.

Analizamos La riqueza de las naciones y La teoría de los sentimientos morales, la mano invisible, el interés propio, el papel del Estado y por qué la obra de Smith sigue siendo clave para entender libre mercado, liberalismo clásico, intervencionismo y economía actual.